Into the Wild (2007)

Esta película trata la historia de un chico solitario y aventurero, Chris McCandless, que en 1990 y a poco de egresar de sus estudios universitarios (y con un ingreso confirmado en Harvard para completar su formación) decide tomarse unos años sabáticos y vagabundear por ahí.

Desde 1990 a 1992 este muchacho recorrió muchísimos pueblos y ciudades de USA con su mochila a cuestas; hizo senderismo y canotaje por varios Parques Nacionales; tuvo trabajos ocasionales en diferentes estados e hizo muchos amigos a lo largo del camino. Hasta que un día se le metió en la cabeza que quería ir a Alaska y experimentar una situación de supervivencia extrema.
Y allá se fue, a Alaska.
No le importó que sus amigos ni expertos en vida al aire libre consideraran esa idea como descabellada y sin sentido. Toda esta gente le advirtió que Alaska y su hermosa agresividad y clima extremo no es para cualquiera, y menos para un muchacho cabeza dura, sin experiencia en supervivencia y sus técnicas. Pero Chris creyó que todo lo podía, y allá fue. Cuando somos jóvenes somos tan arrogantes...

El final fue el esperado.
El chico, que en 1992 tenía 24 años, falleció emaciado e intoxicado por la ingesta de semillas salvajes no aptas para el consumo. Alaska, la hermosa y exuberante tierra de aventuras, se lo tragó y lo inmortalizó.
McCandless es, hoy, una suerte de mito e icono juvenil.
El lugar donde Chris falleció (dentro de un colectivo abandonado -el colectivo se removió del lugar hace unos años) es un continuo peregrinar de personas que le rinden tributo al simpático Alex Supertramp (así había elegido llamarse...) y su aventura eterna.

En 1996 el escritor y periodista Jon Krakauer escribió un libro sobre este chico y su triste final que se llamó Into the Wild.
Y en 2007 Sean Penn tomó las riendas de la adaptación, producción y dirección de una película basada en el libro de Krakauer, y así es como le rindió un muy emotivo homenaje a la corta pero intensa vida de McCandless.
Ambos, libro y película, son estupendos.
En el libro hay mucho material fotográfico muy perturbador: el chico, entre las muy pocas cosas que se había llevado a Alaska para vivir 'su aventura' tenía una cámara de fotos. Y de no creer: este muchacho fue retratando su agonía, su caída libre hacia la hambruna y la locura, con sonrisas, serenidad y una claridad mental alarmante.

El libro, y la película (muy crudos ambos) nos llevan inexorablemente por las andanzas y pensamientos de este muchacho que estaba destinado a encontrarse a sí mismo, pero en las peores circunstancias.
La película de Penn es muy despojada, muy dura. Excelentes actuaciones, sobre todo de quién encarna a McCandless, un actor llamado Emile Hirsch.



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