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El Camino de San Diego (2006)

Entre todo lo que se escribió, escribirá o escribe, lo que se dice o dijo o dirá con respecto a Diego Armando Maradona me puse como objetivo volver a ver esta película en Youtube.

Se trata de El Camino de San Diego, film 100 x 100 con ADN de Carlos Sorín.
Sorín es un director absolutamente atípico. Sus últimas producciones son con un mínimo de equipo, sin actores profesionales pero con gente real y en sus ámbitos cotidianos; despojo crudo, historias sobre seres creíbles y en su entorno y con sus familias y amigos.

La carrera cinematográfica de Sorín se puede dividir en dos: su parte comercial que abarca solo dos películas ( La Película del Rey - una joya -; y Eversmile New Jersey - otra joya, y protagonizada por Daniel Day Lewis); y su parte minimalista, despojada, asceta y cero comercial que es toda su maravillosa producción posterior. 

En El camino de San Diego Sorín nos zambulle en la calurosa provincia de Misiones y en la cotidianeidad de un muchacho que, como ya adivinaron, tiene una obsesión por el Diego. Que en Argentina haya un inexplicable culto místico por Maradona no es ninguna novedad (me incluyo, para mí es la materialización de un dios mortal y pagano); y me parece que esta película explica claramente cómo se vive ese amor, esa pasión y ese agradecimiento ilimitado por el 10.
Sorín escribió el guión a partir de una situación real: a partir de 2004 Maradona sufrió crónicos problemas cardíacos, de adicciones y psíquicos (que desencadenarían en su fallecimiento en 2020). Y acá es donde el protagonista ficticio de esta película  se nos materializa: un chico llamado Tati, muy humilde y sencillo, y que como casi todos los argentinos, tiene una relación amador-amado con el 10. Tati vive en pobreza extrema, pero así y todo se las arregla para ser feliz. Su vida y su entorno es su amor incondicional por el Diego y la cotidianeidad con sus amigos, los trabajos ocasionales que encuentra, su esposa e hijas. Y un día pasan dos cosas que rompen su cotidianeidad: se entera que el Diego está muy enfermo e internado en una clínica, y encuentra en el monte - bosque - un pedazo de tronco de árbol que se parece mucho al 10.
Y es así que Tati empieza el camino a Buenos Aires para brindarle a Maradona el pedazo de tronco como ofrenda y como regalo. La película es bella como pocas, y muy querible.





Mank (2020)

No me gustó esta película. Mank no me gustó nada. 
No me gustó porque está filmada en un mediocre y mal maquetado blanco y negro, o sepia, o algo parecido.
No me gustó porque es una película muy críptica, y además, los argumentos conspirativo-maniqueos ya me tienen con las glándulas Weber por los aires...
No me gustó porque para entenderla hay que ser un adivino (o experto) en la muy difícil relación profesional-íntima que los protagonistas tenían (el trío Mankiewicz-Hearst-Welles) y todo lo que los rodeó. Y ni les digo cuando en medio de la película aparecen flashbacks de la elección que perdió Upton Sinclair allá por los '30 (¿Qué recórcholis tendrá que hacer Upton Sinclair en todo esto... ?).
No me gustó la dirección del experimentado David Fincher, que supo hacer muy buenas películas. En este caso no logra contener al muy querible Gary Oldman - un caballero muy dado a la sobreactuación si es que no se le ponen límites - y tampoco aprovecha el enorme potencial de las luces y efectos que el blanco y negro ofrece.

¿Qué me gustó?
La banda de sonido. Otra vez el dúo Reznor-Ross poniéndole talento a la cosa...
La reconstrucción de época.
La gran actuación de Charles Dance.

Para hacer un resumen del film: un muchacho que es un guionista oculto, y que es un genio (un genio siempre ebrio y de escándalo en escándalo; muy Maradoniano, el muchacho) es contratado por otro genio: el gigantesco Orson Welles. ¿El motivo? Welles quiere que le escriba un guion, pero también quiere que el guión esté a su nombre. Mister Mankiewicz (Mank) acaba de sufrir un accidente, está en un pico de excesos varios, y encima, se le aparece el ególatra de Welles pidiéndole un trabajo urgente. Pero ahí no termina la cosa. En el medio de ambos está William Hearst, que en la época fue el hombre mas poderoso del gran país del norte; y como cereza de la torta, Hearst tiene una relación tormentosa con Mankiewicz y Welles.
El resto es historia.
Historia que mas o menos se conoce.
Mank, por una vez en su vida, quiere un poco de dignidad, y le exige a Welles que su nombre aparezca en los créditos. Quiere ver que su nombre aparezca en la pantalla, quiere que su nombre esté marcado como guionista. Y Welles enfurece y todo salta por los aires.

Pero si les sigo contando no tiene sentido.
(¿A que no saben por qué el nombre Rosebud...?)




The Hurt Locker (2008)

 La película Hurt Locker está muy lograda, y tiene una historia peculiar.

Su directora, Kathryn Bigelow (que ganó por esta cinta el Oscar a mejor dirección y mejor película), tuvo que hipotecar todo lo que tenía para poder financiar el film. Como los grandes estudios no confiaron en ella (si he de decir algo a favor de los productores es que no es habitual que directoras de cine hagan películas bélicas) la buena de Bigelow empeñó hasta sus anillos, su casa, su auto. Y como aún no le alcanzaba tuvo que recurrir a un ignoto productor independiente francés que también tuvo que empeñar lo poco que tenía.
La producción pasó por un sin fin de dificultades: no había dinero para efectos especiales, todo se filmó en primera toma ya que no había dinero para la segunda. ¿ Qué hacer, entonces... ? El viejo truco de usar varias cámaras a la vez, y quedarse con la mejor toma. 
Los tres actores protagónicos -que no eran famosos en aquellos momentos, pero hoy sí lo son - cobraron lo mínimo, y también cobraron lo mínimo Ralph Fiennes, David Morse y Guy Pearce, una manera de hacerle el aguante a la directora. Bigelow filmó en Jordania y como extras puso a refugiados afganos; el dinero llegaba para bancar una producción y sus costos por 40 días. Y en 40 días se filmó. Y se filmó con temperaturas que superaron los 45 grados, día a día.
Pero la frutilla del postre se la lleva la edición: Bigelow filmó en 16mm. Hubo que llevar las latas en mano hasta Londres, y en varios viajes, para editar y compaginar en la postproducción.

La película tiene un gran guión, actuaciones bien encausadas, una gran mano de dirección y puesta en escena. Se nota que hay poco dinero, y se nota las ganas de que todo salga adelante y, lo que es más importante, se nota la ausencia de Hollywood. Lo cual es maravilloso. Si alguna vez creyeron que podía llegar a existir una película de guerra minimalista, pues están frente a ella.

Si alguno de ustedes tiene duda de cómo trabajaba un escuadrón anti bombas en Irak,  esta el la película indicada.



Starcrash (1978) y Starcrash II, Escape from Galaxy 3 (1981)

Starcrash no es una película que pasará a la historia por su calidad, su argumento o por las actuaciones. Más bien, todo lo contrario. Este film fue protagonizado por nada mas ni nada menos que el carilindo David Hasseldhoff, en la mejor performance de su carrera actoral en todas las pantallas (imaginen cómo habrán sido sus otras actuaciones); y lo secundan la bella Caroline Munro (bella, bella); la retirada pastora evangelista Marjorie Gortner (el eterno sucumbir a las tentaciones terrenales... ); y con un guión que, según cuentan las reseñas, es un italian spaguetti stellar trash copio/pego de Star Wars. Como Star Wars no la vi ( ninguna de ellas ) no puedo decir.

Punto aparte para los (d)efectos especiales, están tan mal hechos que hasta provocan risa.
Del director del pergeño no tengo mayores datos salvo que es o era italiano y cuyo nombre es o era Luigi Cozzi. Ya saben: los italianos y la ciencia ficción se llevan igual de bien que los leones y las gacelas.
Por último y para destacar: John Barry como musicalizador - sí, el mismo de las banda de sonido de algunas James Bond- ; y Christopher Plummer en papel de Amo del Universo (¿Cómo lo habrán convencido de actuar acá... ?).



Como ya han notado, en la primera Starcrash muchas cosas no coordinaban ni seguían una línea argumental coherente; y en la segunda Starcrash ya directamente todo salta por los aires. Hasta el sentido común.
Si alguna vez alguno de ustedes pensaron que no existe algo peor que el dolor de muelas, aún no han visto ésta suerte de averno interminable a la italiana y por lo tanto, de seguro, cambiarán de opinión.

En el caso de Starcrash II el responsable de la bazofia fue el director de cine porno Bitto Albertini ( que con mucha elegancia en este film usa el nombre artístico Ben Norman), y que cuya mano maestra en el cine lujurioso y concupiscente no lo salva del abismo. En cuanto a los protagonistas, de haberlos, pues creo que hacen lo que pueden (no reconocí a nadie importante, pero es que tampoco conozco mucho de estrellas rutilantes italianas del cine libre de ropas). Y con respecto a los efectos especiales, no son efectos ni especiales. La banda de sonido es paupérrima y el argumento es para deprimirse, ¡qué quieren que les diga! Esta película es un atentado a nuestra salud mental. 
Por favor les pido: huyan despavoridos.







Borat Subsequent Moviefilm (2020)

Este muchacho inglés, Sacha Baron Cohen, no trae medias tintas: o gusta o disgusta; o es blanco o es negro; tiene seguidores o detractores.

Cohen no está entre mis preferidos, pero reconozco que me divierte muchísimo.

Pasaron unos cuantos años de la primer Borat (2006) y se notan.
Cohen está menos borde ( la primer Borat sí que fue un baldazo de agua fría al buen gusto ) Cohen está menos provocador y mas armonioso y sincronizado con sus partenaires ( cosa que no pasaba en la primera. Y ya que estoy, gran trabajo de la chica búlgara Maria Bakalova que hace de su hija ); Cohen escribió el guión con un grupo de colaboradores que le inflaron al argumento un ritmo mucho mas sostenido, coherente y con momentos francamente desopilantes. Cohen es un señor maduro que a estas alturas tiene una muy abultada cuenta bancaria y prestigio como actor dramático.
En resumen: Cohen es Borat. Pero Borat ya no es mas Cohen. Por fin este gran actor ( porque la verdad Cohen es un gran actor ) ha logrado desprenderse del personaje.

Para el que no vio la nueva Borat ( este es el título completo y copiado y pegado: Borat Subsequent Moviefilm: Delivery of Prodigious Bribe to American Regime for Make Benefit Once Glorious Nation of Kazakhstan ) no desearía ahondar en el argumento... pero un poco lo haré: Borat tiene una hija adolescente que gusta de la carne de monos - sobre todo si son ministros de cultura de Kazajstán ofrecidos como regalo al presidente del país mas poderoso del mundo-; Borat estuvo 14 años haciendo trabajos forzados por sus blasfemias pasadas y hacer que el país Kazajstán sea un hazmerreír; Borat es el agente propagador de la actual pandemia ( y la idea no parece tan, tan loca después de todo ); Borat hace que un abogado muy notorio y amigo del presidente de usa tenga una erección ( filmada y documentada ); Borat logra empatizar con racistas, xenófobos o la alta sociedad yanki con resultados hilarantes. 
Y Borat es Borat. Y Cohen es Borat, pero como ya dije más arriba, Borat no es Cohen. 



Nomadland (2020)

Bien entrado el siglo XXI somos testigos de un fenómeno que ha crecido en casi todo el mundo occidental: personas que viven en sus coches, camionetas, casas rodantes o pequeños utilitarios. Son los neo nómades, itinerantes, trotamundos, errantes, trashumantes y migrantes que sobreviven con lo mínimo, suelen trabajar en empleos precarios y estacionales y circulan por el país en caravana, en pareja, o solos.
Todos ellos son neo viajeros del siglo XXI que conocieron mejores épocas pero que en la vejez se encuentran en la difícil situación de no poder hacer frente a tener una casa, comodidades y un ingreso digno. 
Ya dije que este fenómeno existe en muchos países occidentales y muchos profesionales universitarios le han dedicado ensayos y análisis periodísticos. Pero quizás quién ha sabido zambullirse como nadie en esta subcultura fue la periodista e investigadora estadounidense Jessica Bruder que hizo un seguimiento de inmersión (mutando ella misma a ser nómade) y recopiló muchísima información e historias de estas personas que enfrentan el día a día con amor, esperanza y mucha dignidad. Y de toda esa fuerza, belleza, intercambio y serenidad que compartieron Jessica y sus amigos nómadas nació el libro de no ficción Nomadland.

Primero fue el libro, en 2017; y luego vino la adaptación cinematográfica en 2020. Y no sé cuál es mejor, si la no ficción de Jessica Bruder (magistral, una verdadera clase de periodismo de inmersión) o la exquisita película de Chloé Zao (quien escribió el guión, dirigió y produjo el film). Un film que es majestuoso, bellísimo, calmo, relajado; y lo que es mejor, un fenomenal círculo de no actores (casi todos ellos amigos de Jessica Bruder) y nómades reales acunaron a un personaje ficcional compuesto por Frances McDormand mientras la pantalla los une y los amansa. McDormand ganó un Oscar por su actuación, y también otro Oscar por ser una de las productoras de la película.

Pero también he de decir que no todo espectador se sentirá cómodo por la forma y manera de encarar los temas y las técnicas de filmación de Chloé Zao: guiones mínimos, planos largos y en barrido lento, trabajar con gente común que no sabe actuar. Todo ello es un combo que no todo el mundo está dispuesto a digerir. Escuché y leí muchas críticas de la películas: los que la aman, los indiferentes y los que la odian. Pero lo que sí, a nadie ha dejado indiferente.






Carrington (1995)

Lytton Strachey fue un escritor, biógrafo y crítico literario que revolucionó la manera de escribir no ficción en plena era Victoriana. Y justo la que se considera su obra cumbre, Eminent Victorians, es un clásico ineludible y parte ya de la literatura universal. 

Miren si habrá sido famoso y prestigioso Mr. Strachey que fue el fundador del Grupo Bloomsbury en el que 'militaban intelectualmente' John M. Keynes, Virginia Woof, David Garnett o Dora Carrington, entre otros. Y es acá, precisamente, que la pintora y decoradora Dora Carrington entra en escena: por la ventana. Strachey queda flasheado con Carrington; y ella con el. Y el amor nace al instante, a pesar de todo.

La película tiene formato teatral ( con maravillosas escenas de paisajes) y dividida en actos que corresponden a períodos en la vida en común de Carrington y Strachey, que fueron pareja, fundamentalmente platónica, entre 1915 y 1932, año en que Strachey fallece y al poco tiempo Carrington se suicida.
Tal fue el amor y la pasión que envolvió a ambos ( ella heterosexual, él homosexual ) que solucionaron sus problemas de ausencia de sexo incorporando amantes esporádicos ( a veces compartidos, otras solo para ella ); y hasta un marido para Dora ( que tenía sexo con ambos: Carrington y Strachey ) mas otros amigos en común con cama adentro.

Creo que ésta ha sido una enorme historia de amor.
Historia de amor que en su tiempo provocó escándalos.
Pero historia de amor al fin.

La película es impecable desde todos los aspectos: dos gigantes Shakespereanos como Emma Thompson y Jonathan Pryce en los protagónicos; y el dramaturgo, guionista y director teatral Christopher Hampton ( que también escribió el guión de esta película) en una muy inusual pero fabulosa performance cinematográfica. Brillante.
Y la reconstrucción de época, la ambientación, y el resto de los actores también están muy bien.



I'm Thinking od Ending Things (2020)

Este artículo, en realidad, debería llamarse: crónica de supervivencia ante una muy mala película pero muy bien actuada. O quizás el título podría ser: "como desperdiciar excelentes actores durante poco más de dos horas y que te aclamen como un tipo genial y tu film sea considerado de culto".

Esta película de título enigmático, ridículamente largo, pretencioso y aburrido, es una regurgitación de un tal señor Charlie Kaufman, del que he dejado de tener total interés en su obra. Sé que el caballero es un respetado guionista, claro, pero acá es como que le agarró un ataque de acidez, reflujo gastrointestinal y cólicos renales mezclados con los delirium tremens provocados, quizás, por mirar lo que hace e hizo Ari Aster en sus horribles films Hereditary y Midsommar, que los dioses universales nos protejan.

Y claro, después que el joven Ari Aster sacudió a diestra y siniestra los sesos de los desprevenidos con las ya patidifusas Hereditary y Midsommar el mundo del cine y sus cercanías ha dejado de ser un lugar sensato y racional.
Cualquier guionista viene de romperse la cabeza con Midsommar, por decir un ejemplo, y pone en Word unas 20 o 30 insensateces desconectadas y ridículas y ya es aclamado por la prensa especializada. ¿ Y que nos pasa a los espectadores... ? Se nos paran los pelos y el corazón con estas bolas de aburrimiento, miedito y tedio onda "Thriller Psicológico".

La película está basada en una novela que no leí. Y además me es difícil decir algo sobre el guión, que además de ser presumido y apelar a la improbable altísima competencia intelectual del espectador, hace que nuestras pobres neuronas deambulen cuan Walking Dead por las inconsistencias de Kaufman ( en triple rol: guión, producción, dirección ) y sus secuaces.

Lo mejor: Toni Collette ( enorme, enorme, enorme ); David Thewlis ( inmortal y genial, un talento gigante como el ego de Cristiano Ronaldo ); y los muy sólidos y competentes actores que hacen la parejita, el extraordinario Jesse Plemons, y la también extraordinaria Jessie Buckley.

Si sobreviven ver esta película significa que poseen una fuerza de voluntad y perseverancia fuera de lo común. Quedaron avisados, che.



Can you Ever Forgive Me? (2018)

Hace un tiempo estuvimos de viaje.

Y por suerte en hotel tenían una muy buena opción de canales de películas.
Entre las que miramos estuvo la maravillosa Can you Ever Forgive Me? 
Creo que con ésta es la cuarta vez que la veo.

Por supuesto, mi opinión no traspasa el tamiz de los gustos personales y por lo tanto lo que escribo no es objetivo.
Melissa McCarthy me parece la actriz mas talentosa de su generación.
Richard Grant es un magnífico actor ( quizás el actor africano contemporáneo mas talentoso ).
Y por no ser menos me gusta mucho la manera de filmar de Marielle Heller. Ya tengo vistas las 3 películas que filmó como directora.
Quizás el punto principal de la película es ese: Heller fue actriz, sabe cómo los actores se mueven frente a una cámara y los protagónicos fueron elegidos en función binómica: McCarthy/Grant rompen las escenas, saltan el muro de la historia en sí misma y se tragan completo el guión... que no es lo mejor que tiene el filme pero este dúo lo salva gracias a la gran mano de Heller y la capacidad dramática de ambos actores, como ya dije.

La historia es fabulosa y viene a cuento, también, para los que somos aficionados al coleccionismo y soñamos, algún día, con algún 'certificado de autenticidad' en tal o cual objeto.
Básicamente la película se basa en el libro homónimo de la escritora Lee Israel, quizás la falsificadora de cartas de famosos más experta y políticamente incorrecta de la historia moderna. Leí el libro luego de la película, y les aseguro que es una lectura deliciosa. Israel, en su relato autobiográfico del episodio, echa por tierra el 'negocio' de los certificados de autenticidad. Pues todas las cartas que ella fraguó contaban con su correspondiente certificado que daba fé de lo ' auténtico'. Israel escribió su libro contando sus 'hazañas' y nos corre el velo del submundo del coleccionismo y sus internas y controversias. Por supuesto esta escritora tuvo sus problemitas con el FBI; pero a ella nada ni nadie le ha quitado el 'mérito' que sus cartas fake hayan aparecido como fuente de consulta para distinguidos investigadores, en bibliografías recomendadas y hasta ensayos y revistas especializadas.



Stranger than Fiction (2006)

Stranger than Fiction es ese tipo de película que necesita varias vistas, y cada vista vale la pena. 
Es como que uno la va digiriendo por etapas.
La película, por si no lo adivinaron, tiene toda mi aceptación y admiración.
Recuerdo que la primera vez que la vi me dejó boquiabierta. Una maravilla.
Y aún hoy me parece una de las mejores comedias-ficción que recuerde.

Toda la película es maravillosa, desde la dirección, a cargo del caballero que también fue responsable de World War Z, Herr Marc Foster; pasando por el guión (no recuerdo el nombre del creador/a; pero es excelente); y por supuesto los actores : elencazo de lujo lujoso. Desde el gigantesco Dustin Hoffman; la super Queen Emma Thompson; otra Queen, pero Latifah, Linda Hunt (ella no podía faltar); la más talentosa de la tradicional familia artística Gyllenhal, Maggie, la indiscutible; y Will Ferrell, que no me gusta como actua, pero acá está recatado y lo hace bien.

Y ahora les tiro algunas líneas del argumento: ¿Se pusieron a pensar qué pasaría si al final de todo ustedes tienen una vida en la ficción y se materializan a partir de la imaginación de una escritora paranoica, fumadora empedernida y sin inspiración...?
¿Alguna vez escucharon que alguien les habla al oído, que les cuenta lo que hacen y lo que no hacen y que además les comenta cuando morirán...?



Away from Her (2007)

A veces nos vemos privados tempranamente de talentos que hubiesen descollado en la pantalla grande.

El caso de hoy es la canadiense, muy joven aún, Sarah Polley.
Polley tiene un enorme talento para la dirección de actores.
Y además escribe guiones con el total beneplácito de los dioses.
Pero doña Sarah hace años ha abandonado la dirección en cine ( la entiendo... es una profesión llena de sinsabores ) y se refugia en la dirección de TV, o la escritura de guiones y la producción, que también son unas actividades bastante ingratas, pero por lo menos mas reconfortantes.
En 2007 Polley largó al ruedo de la maquinaria mercadotécnica de la industria del cine esta joya. Que por no tener una buena cadena de distribución, y además ser un tema que poca gente quiere tener presente (la crueldad del Alzheimer) y porque también las producciones de bajo costo (y encima Canadiense) casi no interesan al gran público... pasó sin pena ni gloria; salvo con la excepción de su país de origen, Canadá, que ama a Polley, ama a Alice Munro (de ella es el cuento corto en el que se basa el guion de Polley) y ama a Julie Christie. Quién no ama a Julie Christie...

Polley es soberbia, dúctil, muy precisa en la dirección. El guión que escribió es sólido, no tiene fisuras ni bajones.... salvo el final.
Y además ella ha sido actriz. Eso ayuda.

Sobre el argumento: pareja con muchos años a cuestas enfrenta la enfermedad de Alzheimer con sospecha, al principio; y luego resignación. Tal es la resignación que ella decide internarse en un hogar. No contaré todas las idas y vueltas ( que son maravillosas... ) pero sí diré ella se enamora de otro señor - mudo - en el hogar y olvida a su marido; y el marido con complejo de culpa ( le fue infiel a su esposa durante un tiempo... ) tiene una relación de amistad-amor con la esposa del caballero que llena los días de su esposa en el hogar...
Quizás el último minuto del final es algo romanticón y sensiblero; que al ser muy obvio queda algo descuidado.
Pero como la película es maravillosa, y soy fiel seguidora de la ya retirada Polley, le perdono todo.



Salt of the Earth (1954)

Entre las cosas muy interesantes que se encuentran en Youtube está Salt in the Earth.

Que quizás no les diga absolutamente nada.
Pero si les digo que la película se filmó en plena clandestinidad y que si director y su guionista sufrieron exilio, cárcel y censura, si les digo que la película nunca pudo ser estrenada formalmente en su país de origen y que la mayoría de los que actuaron o trabajaron en el film nunca mas han podido retomar sus vidas normales... es otro tema.

El director de la película en cuestión se llamó Herbert Bibelman.
Y su guionista Michael Wilson.
Que quizás tampoco les dice o suene a nada un tal Bibelman o Wilson.
Pero si agrego que Bibelman fue uno de los Hollywood Ten (los 10 directores-productores-guionistas perseguidos por el Maccartismo y que terminaron sus días desacreditados, en el exilio, fundidos, maltratados y censurados); o si agrego que Wilson no ha podido recibir ninguno de los premios internacionales por los guiones que escribió y que tuvo que poner en nombre de otros sus obras, relatos ficcionales y escritos (lo mismo le había pasado a Dalton Trumbo) el tema también cambia. Wilson, por poner unos ejemplos, fue el 'verdadero' guionista de Laurence de Arabia, El río sobre el Río Kwai, y la ya mítica El Planeta de los Simios.

Salt on the Earth es el relato ficcional de un conflicto sindical-social que tuvo en vilo a las minas del estado de New Mexico en 1952 y 1953. Para sintetizar las razones del conflicto: los mineros mexicanos recibían la mitad de dinero y peores condiciones laborales por igual trabajo desempeñado por los mineros 'blancos'. Llegó un momento que los mineros mexicanos son encarcelados, pero la lucha por los derechos siguió adelante de la mano de sus mujeres e hijos.

Por coincidencia geográfica ( vivo cerca ) conozco las minas del conflicto real y las locaciones que Bibelman y su equipo debieron usar para filmar. Hacer ese recorrido, conocer el terreno, las minas y los caseríos usados en la filmación es toda una experiencia que muchos aún hacen.

Como el film ya había sido censurado antes que se filme Bibelman y la producción debían cambiar de set todos los días, teniendo al FBI y a la policía detrás todo el tiempo. Entonces pueden imaginar que filmar no ha sido fácil. Pero la película es digna, se deja ver, y los actores ( todos actuando gratis, incluso la estrella mexicana Rosario Revueltas) tratan de que la dramatización sea genuina. El pacto ficcional se logra.



Eversmile New Jersey (1989)

La película Eversmile New Jersey se filmó en la Patagonia Argentina en 1989.

El director fue Carlos Sorín. Que tiene una filmografía escasa pero muy interesante.
La película es una coproducción de UK y Argentina, filmada en inglés en un 90% y el otro 10% en español.
Daniel Day Lewis filmó esta película al terminar el rodaje de The Left Foot, la maravillosa actuación que lo catapultó al Olimpo.
Poco hay que agregar de Lewis: talentosísimo, gran capacidad de transformación física, muy buen criterio para elegir dónde y con quién trabajar; mega millonario, seductor; hombre de muy pocos reportajes, escasísimas entrevistas y apariciones públicas y una vida privada apacible y sin sobresaltos.

Sobre el argumento: un dentista de nombre Fergus (gringo) va por la Patagonia curando caries y conociendo gente paseando con su moto vintage con sidecar... y las realidad se hace fantasía y la fantasía realidad. Aparece un chica linda, aparecen esos paisajes desolados que tanto cautivaron a Darwin; aparece gente rara; aparece esa manera tan extraña de filmar de Sorín (tiene como una mano 'soviética' para ir contando historias) y aparece Daniel Day Lewis en el comienzo de su fama muy fresco y suelto.

Para terminar: un chisme.
Sorín se peleó con la producción por el corte final y la película nunca se llegó a estrenar en el circuito comercial para el público en general.
La película se distribuyó en algunos festivales de cine en 1989 y 1990 y luego se la retiró.





A Bout de Souffle (1960)

 Esta película es un film de culto, quizás inmerecidamente.

El film es el primero de Godard (Godard no me quita el sueño, voy aclarando...) en formato cine y el guion es de Truffaut y Chabrol, nada menos. La idea del guion está basada en un hecho real: las andanzas de un ladrón y asesino francés y su novia yanki.
Godard saltó instantanemente a la fama internacional de la mano, también, de los protagonistas del film: Jean Paul Belmondo (hermoso y sensual) y la inmerecidamente olvidada Jean Seberg. La película está considerada uno de los mayores éxitos de taquilla de la historia del cine de Francia y es una de las precursoras del nuevo cine francés de los '60.

Sobre de qué trata: un ladrón y asesino en fuga (Belmondo) y su novia yanki poco escrupulosa y con pretensiones de grandeza (la Seberg). Pero también trata de sueños, traiciones, desilusiones, risas, compartir, vivir al filo de la cornisa y aún así ser capaces de disfrutar.

A Bout de Souffle me dejó recordar la gigantesca jerarquía interpretativa de Jean Seberg; de lo buen mozo que era Jean Paul; o lo esencial que es, algunas veces, volver a los clásicos.