Saint Jack (1979)

No se me hubiese ocurrido jamás de los jamases ver esta película, pero ni en pesadillas, hasta que un día surgió la ocasión. Ocasión motivada por la curiosidad.

Los pongo en contexto: hace unos años los amigos de un amigo de mi marido vinieron a pasar la tarde en nuestro departamento, y luego, se quedaron a cenar.
Charla va, charla viene, comimos como sapos. Y a los postres, cada cual contó anécdotas graciosas y cosas insólitas para reírse un rato. Monika, la señora amiga del amigo de mi marido, en un momento comentó: "sin ser actriz, y siendo muy joven, actué en una película con Ben Gazzara y Peter Bogdanovich". Y me la quedé mirando atónita y boquiabierta. Recuerdo que le pedí que repita lo que acababa de decir, e insistió: 
"sin ser actriz, y siendo muy joven, actué en una película con Ben Gazzara y Peter Bogdanovich". 

Imaginen mi sorpresa, y más teniendo en cuenta que no soy persona fácil de sorprender. Es que uno no se encuentra fácilmente a una persona que venga de casualidad a casa y que, además, te mira a los ojos y te dice, sin pestañar, que filmó con tal o cual, así de natural y relajado, como si uno fuese a comprar el pan por las mañanas.
Por supuesto le pedí más detalles: la película es Saint Jack, filmada en Singapur en 1979, con un Ben Gazzara en el tope de su carrera y con un Peter Bogdanovich también en la cima. Monika, para ese entonces, tenía unos 20 añitos. Ella nos contó que se le dio la oportunidad de actuar y actuó (o lo intentó). Y también mencionó que ni bien terminó de rodar la película se dio cuenta que lo suyo no era actuar. Y entonces, Monika dedicó el resto de su carrera laboral al ámbito corporativo y nunca más pisó un set de filmación.

Y ahora, y ya con la anécdota terminada, paso a desglosar la película.
Si he de ser sincera, a Bogdanovich no lo he seguido nunca como director (y además, es un mal actor); pero siempre admiré a Ben Gazzara. La película es, en mi opinión, olvidable. Y el guión es previsible, naive, y que hace agua por todos lados: ¿Quién puede creer que un proxeneta puede ser 'el tío bueno, honrado y honorable' de un grupo de chicas dedicadas al noble oficio de meretriz? ¿Quién puede creer que la mafia china es inofensiva y educada como un angelical niño cantor?

A mi modo de ver, el argumento (basado en la novela del mismo nombre) no tiene sostén ni convicción: si bien la historia contada en la película está ambientada en aquella Singapur de los '70 (que no es la Singapur de ahora); hay cosas que no cuadran, como ser que un yanqui enquilombado intente poner un prostíbulo de alto vuelo con señoritas encapsuladas en el bajo mundo, por un lado; que la mafia china (que es light e inofensiva) le haga algunas zancadillas casi maternales al señor americano; que un señor turbio e inescrupuloso (y sí, adivinaron, Bogdanovich y sus siempre malas actuaciones) intente mediar entre las partes; y como fondo, lo falsamente exótico de Asia y sus gentes. La película no fue creíble en su momento; y menos que menos, ahora.

Pero Gazzara siempre fue Gazzara, en la película está muy bien. El gran Denholm Elliott, que también asomó el pico, actuó fenomenal. Bogdanovich, como ya dije, mal. Y Monika, nuestra invitada (que en el film y en su personaje también se llama Monika), no ha tenido ni tiene dotes para la actuación, y entonces, se lo perdonamos. Menos mal que ella (por suerte para nosotros y nuestra siempre frágil salud mental; y ni qué decir para el resto de la industria cinematográfica) ya no actuó nunca más. 

Monika, te queremos. Te queremos.






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